El coste invisible de no decidir
Queremos tener todas las respuestas antes de tomar una decisión. El problema es que algunas respuestas solo aparecen después de haberla tomado. Cuando tenemos que dejar algo conocido —un trabajo, un proyecto, una posición, incluso una forma de hacer las cosas—, nuestra mente hace algo bastante comprensible: intenta protegernos. Lo que conocemos tiene una gran ventaja: podemos anticiparlo. Lo desconocido, no. Y ante la incertidumbre tendemos a prestar más atención a lo que podemos perder que a [...]


